domingo, 15 de enero de 2012

MAGNÍFICA DOCTORA

Cuando Marta fue a renovar el carnet de conducir , le preguntaron cual era su profesión. Ella dudó un poco porque no sabía bien como clasificarse. El funcionario la apremió diciéndole : "Le pregunto, que si tiene un trabajo"
"Claro que tengo...soy madre" , "Eso no lo consideramos como trabajo, le anotaré ama de casa". dijo el funcionario friamente.

Marta se fue pensativa,  hasta que tuvo una idea. Estaba decidida a que  la próxima vez que le hicieran esa pregunta, sabría como contestar.

Pasó un tiempo y Marta  se encontró en una situación similar. La persona que la atendía era una funcionaria de carrera, segura, eficiente... el formulario parecía enorme, interminable.

 La primera pregunta fué: " ¿Cual es su trabajo, señora?"
Marta muy tranquila y contestó : Soy doctora en desarrollo infantil y relaciones humanas.

La funcionaria hizo una pausa mirándola fijamente como si no entendiera. Marta repitió la frase, con voz clara y segura, enfatizando las palabras más significativas.

Cuando la joven terminó de anotar todo,  quiso indagar :  "¿Puedo preguntar que es lo que hace usted exactamente?".
Sin una pizca de agitación, Marta respondió pausadamente: " Desarrollo un programa a largo plazo, dentro y fuera de casa". 

Pensando en su familia, continuó:
" Soy responsable de un equipo con el que tengo cuatro proyectos en marcha, trabajo en régimen de dedicación exclusiva . paso 14 horas al día en ello y a veces llego a las 24 horas"

A medida que iba enumerando sus resposabilidades, Marta advirtió el creciente tono de respeto en la voz de la funcionaria. 


Cuando regresó a su casa, Marta fue recibida por su equipo : una niña de 13 años, otra de 7 y un niño de 3.
Subiendo a las habitaciónes, Marta oyó a su proyecto más nuevo, un bebé de seis meses probando una  nueva tonalidad de su voz.

Cogiendo su bebé en brazos, Marta pensó en la gloria de la maternidad con sus multiples responsabilidades y sus horas interminables de dedicación:  "Mamá ¿donde está mi zapato?, Mamá ¿me ayudas a hacer  un lazo?, Mamá ¿me vas a recoger mañana al colegio?, Mamá ¿el bebé no para de llorar", Mamá ¿me compras mañana un cuaderno?....etc. etc.

Sentada en la cama, Marta pensó. Si yo soy Doctora en desarrollo infantil y relaciones humanas...¿Que serán las abuelas?.

Y luego descubrió un titulo para ellas : Doctoras, en grado superior, en desarrollo infantil y relaciones humanas.

Y las demás mujeres : madres, esposas, hermanas, amigas y compañeras : Doctoras en el arte de hacer la vida más agradable.

En un mundo en que cada vez se le da más importancia a los títulos, en que cada vez se exige más especialización, conviértete en :
                                     Especialista en amar a tu familia


Es un mensaje para las mujeres , pero tambien a los hombres para que se den cuenta de las atenciones que reciben diariamente de sus esposas, madres, abuelas y hermanas. Que procuren hacerles saber que ellos lo reconocen y agradecen, que también  las quieren...
                                            
                                       ¡Con poco se hace una mujer feliz!
     

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Que gran doctorado..!!!El único que mientras haces las practicas ya tienes los mas dulces y gratificantes beneficios.....donde tanto puedes ser alumna como profe....donde el viaje de fin de curso lo haces diariamente.....y aunque estes ya graduada...sigues estudiando....y haciendo mas y mas y mas practicas porque estas enganchada al vicio mas dulce....EL DEL AMOR.
FELICIDADES..ENHORABUENA Y MUCHAS GRACIAS A TODAS LAS MUJERES.........Y A LOS HOMBRES QUE ENTIENDEN DE QUE ESTOY HABLANDO.....Ángeles.

Anónimo dijo...

Un bonito homenaje a las madres y en general a todas las mujeres.Los hombres nos damos cuenta de todo lo que haceis por nosotros, lo que pasa es que a veces no lo demostramos.Gracias Remedios,por ese toque de atención.

Carolina dijo...

Me encantó este relato, Remedios. Al igual que la protagonista yo tambien me quedé pensativa...¿Cuantas doctoras magníficas existen anonimamente haciendo su trabajo de un modo exclusivo y de una manera excelente?
Un abrazo

Remedios dijo...

¡Que bien describes tú el "doctorado, Angeles"!
Claro que eres al mismo tiempo, alumna y profe, y no hay duda que engancha el vicio del amor.
Gracias a tí, por tan bonito comentario.
un abraciño

Remedios dijo...

Conseguir que algun hombre se dé cuenta de todas las atenciones que recibe y haga el propósito de agradecerlo, aunque sólo sea con una frase amable, ya me siento yo más que recompensada. Y no solo a su mujer, pareja o novia, sino tambien a su madre, hermanas, amigas o compañeras.
un abrazo

Remedios dijo...

Hola Carolina:Si que da mucho que pensar, y tienes mucha razón, muchísimas mujeres hacen en su casa un trabajo excelente y lo triste es que pocas reciben agradecimiento...da gana de decir : "Vamos, que se note que sois unos caballeros" y además mucho de lo que las mujeres necesitan no cuestan dinero, basta una frase amable, un abrazo, un cariño.
un abrazo a tí

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