lunes, 15 de octubre de 2012

¡ VAYA SALTO !

 
 
El austríaco Félix Baumgartner se convirtió ayer en leyenda con su salto estratosférico. Su hazaña fue seguida en directo por millones de personas en todo el mundo. El no lo ha pasado mal, pero a muchos de los que seguimos la retrasmisión se nos hizo un nudo en la garganta.  Los 11 minutos que tardó en llegar a tierra firme, se nos hicieron largos...muy largos.Y los más impresionantes fueron los 4 minutos de su caída libre antes de abrir el paracaidas.

Rompió con su salto tres records mundiales, convirtiéndose en el primer ser humano en superar la velocidad del sonido sin ayuda mécanica, en arrojarse en paracaidas desde el lugar más alto y  subir en globo al punto más alejado de la Tierra.

Ha dejado pequeñas sus anteriores hazañas, como lanzarse desde el en edificio  más alto del planeta, el rascacielos "Taipei 101"  en Taiwán,  o  desde un lugar tan emblemático como la estatua de Cristo Redentor en Río de Janeiro . En una frase que pronunció despues de ese salto se puede resumir la filosofía de su vida : " No merece la pena morir por un salto, pero matarse saltando desde la estatua de Jesús tiene algo de gloria".
 

         

4 comentarios:

Notti dijo...

Hola Remedios. Vaya salto, sí señor!!
Soy una de los millones de personas que lo vieron en directo, y estaba nerviosísima.
Una cosa hay que reconocerle a Felix Baumgartner: valentía tiene para dar y regalar.
Pero ahí está con sus records bajo el brazo.
En cuanto a los saltos de aguardiente de hierbas, ja ja, de esos hay más de un valiente que salta, también, más de una vez.
Un fuerte abrazo

Remedios dijo...

Yo tambien lo pasé fatal, a mi eso de los saltos me da hasta vértigo sólo con verlos. Recuerdo hace años que venían aquí gente que hacían puentig, en un puente de aquí, y ya lo pasaba fatal al verlos...figúrate la diferencia con el salto del austríaco.
En cuanto a las caidas por el aguardiente de hierbas...ya son otra cosa. Este humorista Davila tiene una chispa...
Besos

Cris dijo...

Muy interesante resultó el seguir paso a paso el magnífico salto de Félix Baumgartner. Personas como él son necesarias para abrir nuevos caminos a la Humanidad.

Remedios dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Cris.Si no existieran en todos los tiempos personas arriesgadas,no habría grandes descubrimientos, la Humanidad estaría todavía enla Edad de Piedra.
Un abrazo

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