martes, 7 de octubre de 2014

INVENTOS, EL FULAR



El fular o pañuelo para el cuello que tanto se usa hoy día, ya se utlizaban en Oriente Media hace más de 3000 años, aunque por aquel entonces se elaboraban como el vino o el aceite: pisando el algodón hasta convertirlo en una lámina pastosa y fina.

Aunque no fue hasta el siglo XVIII  en Francia, cuando  comenzó a llamarle "foulard" y a elaborarse con sedas de primerísima calidad.


Como anécdota se cuenta que el mismísimo Napoleón se colocaba ante los aposentos de su esposa Josefina, para impedir que los mercaderes que se presentaban a docenas, sabiendo la pasión que sentía la Emperatriz por los fulares, llegando a coleccionar más de 500, entre fulares y  "phasminas" llegadas directamente desde la India.

 Hay que reconocer que es una prenda versátil, práctica y favorecedora, tanto para los caballeros como las señoras...hoy día es una prenda imprescindible, aunque no llegueis a la obsesión de Josefina, la Emperatriz de Francia.








2 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Que buen gusto tenìa Josefina ! de verdad que son pràcticos y favorecedores .Ahora ya se el origen del nombre "foulard".Gracias Remedios. Besos..Delia..

Anónimo dijo...

Remedios si Delia lo dice,es verdad porque tiene buen gusto y es muy elegante.Un beso.Maria(salvaterra)

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