miércoles, 19 de marzo de 2014

DIA DEL PADRE



      Una bonita fábula:

                                            A CORRER

Cuentan que cierto día estaban en el bosque un caballo y su  pequeño hijo, a ambos les gustaba correr sin rumbo fijo, sólo por el placer de sentir el calido aire sobre sus cabezas. Era un día esplendido y ambos estaban disfrutando hasta que el potrillo tropezó  y  cayó rodando, el padre asustado  llegó hasta él.
El caballito se quejaba de una pata, su padre inspeccionó la pata, la movió y vió que no tenía lesión grave, su hijo lloriqueaba diciendo : "Siento que no me podré volver a levantar, me duele mucho"

-Hijo estás equivocado, muchos animales se caen pero vuelven a levantarse, tu te levantarás porque no tienes nada roto, tu voluntad hará que te levantes y vuelvas a caminar. No permitas que tu mente te haga tomar una decisión equivocada y creas que porque te has caido no podrás levantarte. Vamos yo te ayudaré, porque espero que si me caigo yo tu me ayudarás.

-Pero padre, ¿como te ayudaría yo siendo tan pequeño?

-No se necesita fuerza física para esa clase de ayuda, hijo mío, sólo se necesita un gran amor, sentirnos apoyados por nuestros seres más queridos, y yo que te quiero mucho te pido que te levantes que nos quedan muchos caminos que recorrer juntos.

Y nuestro pequeño caballito se levantó, se sacudió el polvo y empezó a caminar junto a su padre, primero despacio y despues galopando como les gustaba.

Y ahora la Moraleja:

CAERSE no es lo importante en la vida ,
 lo importante es LEVANTARSE cuantas veces sea necesario.
                                                                                                                           Anónimo
    

2 comentarios:

Ruth dijo...

Excelente fábula Remedios, me ha gustado mucho y la moraleja buenísima.
Un abrazo

Remedios dijo...

Hola Ruth, ya ves las fábulas aunque antiguas guardan mucha sabiduría entre sus relatos y son perfectamente adaptables a la actualidad.
Un abrazo

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