miércoles, 26 de marzo de 2014

COSAS DE NIÑOS




Hasta hace unos años la hora de recreo de los niños se caracterizaban por el ruido de los gritos y de las risas de los niños jugando con sus compañeros, desde la llegada de las nuevas tecnologías en los recreos los niños ya no juegan con los amigos, ni gritan, ni rien, se divierten individualmente, el silencio sólo se rompe por  el el tic-tic de sus móviles y demás.

6 comentarios:

Hipocrates dijo...

Y si lo comparamos con mi primera infancia, 1964 y por ahí... Nada que ver. Las relaciones personales y la interacción social acabará siendo sólo a través de artilugios electrónicos ciiberespaciales

Laura dijo...

Es la pura realidad Remedios, y no sólo en los recreos, sino en casa, los niños ya ni hablan y lo que es peor ni escuchan, prueba a llamarlos para comer y verás que ni se enteran ¡que plaga!
Abrazos

Anónimo dijo...

¡Que triste realidad! No solo los niños sino tambien los adultos,creo que estamos asistiendo a la terminaciòn de la comunicaciòn oral.Besos.Delia.

Remedios dijo...

Completamente de acuerdo Hipócrates, y que conste que reconozco el valor de las tecnologías actuales, pero utilizadas con sentido, teniendo en cuenta que lo ideal es el uso y no el abuso.
Gracias por seguir viisitando mi blog

Remedios dijo...

Ya sé Laura que es en todos lados, no sólo en el recreo, no pueden vivir sin estar tecleando algo, he leido que a algunos tienen que llevarlos al hospital por tremendas tendinitis en las articulaciones de las manos. Creo sería conveniente restringirle las horas de utilizarlos, muchos padres ya lo están haciendo.
Esperaramos que sirvan para algo. Un abrazo


Remedios dijo...

¡Con la alegría que da el hablar con una amiga cara a cara! ¡estrechar la mano a alguien que hace tiempo que no ves! ¡Abrazar a alguien muy querido! ...no se puede comparar con la frialdad de un ordenador. ¿no ceees Delia? el ordenador, los Ipod, móviles, etc, nos ayudan pero son simples sucedáneos, la comunicación natural no puede acabarse. Vamos a tener esperanza. Besos

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