viernes, 12 de junio de 2015

EL TESORO



 Érase una vez un rey apuesto y ejemplar en su comportamiento, tanto que muchas cortesanas pretendían conquistarlo pero él solo las veía como seres ambiciosos y frívolos. 

Un día anunció,  que consideraba que había llegado el momento de elegir su consorte. Para ello mandó colocar bandos en todos los lugares de su pais, en los que podía leerse que la que trajese el  tesoro más valioso se convertiría en su esposa y en la reina de todos sus súbdito.

Los salones del palacio fueron llenándose de ricos objetos de oro y plata, enormes piedras preciosas engarzadas en magíficas joyas, finas porcelanas jamás vistas, ...Ninguno de los presentes llamaron la atención del monarca, pero, de pronto, llega hasta él una humilde muchacha con las manos vacías.

Mi señor, dijo la joven, no dispongo de riquezas, lo único que puedo ofreceros e mi tiempo, Tiempo para amaros, tiempo para escucharos y respetaros. Tiempo para estar con vos en los buenos momentos y tambien en los malos. 

Estas palabras conmovieron tanto al rey, que decidió casarse con la muchacha y para anunciarlo dijo: 
Todas intentaron deslumbrarme con bienes materiales, que con dinero se pueden comprar. Esta joven supo ofrecerme el bien más simple y preciado...su propio tiempo y yo lo he aceptado. 

No dudemos ni un instante en regalar nuestro tiempo a nuestros seres más queridos, 
nos lo agradecerán más que regalos materiales.


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